Muchas veces a lo largo de
nuestras vidas hemos experimentado momentos de angustia, ansiedad, desesperación,
necesidad, entre otros…y muchos hemos acudido al instrumento más importante a
nuestro alcance en ese momento, “la oración a Dios”. Durante nuestro “momento”
acudimos a él, le pedimos, rogamos, imploramos, exigimos, demandamos, etc., lo
que creemos es estrictamente necesario para nuestras vidas, el detalle está en
que nosotros y motivado a lo dinámico del mundo actual queremos todo lo
solicitado con fecha caducada de “ayer”.
Dios es Dios, su tiempo es
su tiempo, el punto clave está en el cómo empleamos nuestro tiempo, el cual es
completamente diferente al de Dios, muchos afirman que el tiempo puede
dividirse en dos denominaciones, los cuales son: Cronos y Kairos…Cronos según la
mitología griega, es el tiempo desde el punto de vista del humano, es decir, es
nuestro tiempo, sin embargo, Kairos es el tiempo oportuno o adecuado, es en ese
tiempo es el que trabaja Dios. A mi criterio, Dios durante el transcurso de
nuestro tiempo, nos enseña y educa, nos provee de herramientas como fe,
disciplina, actitud, constancia, entre otros, pero por que hace Dios eso? Pues él
trabaja observando el futuro, conoce lo que es mejor para nosotros, los seres
humanos trabajamos mirando el presente.
Cuantas veces no le ha
pasado, que pide a Dios por algo y pasan los días y no ve resultados? Quizás sean
varias las ocasiones donde se ha visto en este punto, pero he aquí el detalle,
luego de pedir tanto por algo y no obtenerlo, muchas personas se apartan de
Dios, otros no se apartan pero le cuestionan, seguro existirán los que
persisten, los que continúan batallando, estoy convencido que en ese grupo es
donde quiere ubicarte Dios. A medida que vamos leyendo la biblia, obtendremos sabiduría,
descubriremos que una de las cosas mas nombrada en la biblia es esperar, porque
en el tiempo de Dios, en su oportuno momento el sabrá darte tus victorias. Podemos
ver a Job como al caer en desgracia, se quejó y cuestionó a Dios, pero con todo
y eso no cometió pecado alguno ante los ojos de Dios, en Job 1:21 dice: “…El
Señor ha dado; el Señor ha quitado. ¡Bendito sea el nombre del Señor!”, en ese
instante había perdido a sus hijos, su ganado, todo… se afligió, lloró,
cuestionó, pero no se apartó del Señor…a pesar de estar a prueba, esperó…fíjese
como en Job 13:15 expresa lo siguiente: “Aunque El me mate, en El esperaré…”,
luego de esto, podemos ver al final del libro de Job como Dios le repuso lo
perdido y bendijo estos días más que al principio.
Con este ejemplo, mi intención
es hacerle ver que independientemente de las circunstancias, y que no se dé lo pedido a Dios, no podemos
apartarnos de él, en su tiempo oportuno el nos dará la victoria. Deseo colocar otro ejemplo, en los evangelios
podemos leer acerca de Lázaro, pero en el capítulo 11 del libro de Juan, veremos
acerca de su muerte. El tenia dos hermanas María y Marta, Lázaro enfermó y sus
hermanas enviaron un mensaje a Jesús donde le decían que Lázaro estaba enfermo.
Jesús al enterarse de la noticia, les dice a sus discípulos que debe ir a
despertar a Lázaro, sin embargo, sabía que moriría, Jesús llegó cuatros días más
tarde. Imagine por un momento lo que hubiese pasado si las hermanas de Lázaro, María
y Marta, al enterarse de la llegada de Jesús a su pueblo, hubiesen salido a su
encuentro para recriminarle o reclamarle que había llegado tarde, le aseguro
que otra historia se estaría contando, sin embargo, ellas no reclamaron ni
recriminaron nada , continuaron creyendo que Jesús era el hijo de Dios y lo
manifiestan, luego de esto y a mi parecer es lo más asombroso de esta historia,
pues después de transcurrido 4 días, Lázaro estaba descompuesto, pero revive,
al escuchar a Jesús decirle: Lázaro, ven fuera! Y salió, caminando…eso no es lo
asombroso, lo maravilloso de la historia es como se restituyeron los tejidos
corporales, como regresa a la vida, para el que cree en Dios, sabe de su magnificencia,
se que este ejemplo es tan solo una muestra.
Por eso hermanos míos, hablando
en criollo, por muy fea que se encuentren las cosas, no debemos perder la fe,
no debemos apartarnos de Dios y mucho menos cuestionarle. Dejémonos llevar por
su gracia, continuemos orando, sigamos fuertes aferrados a él, usted verá como
sus oraciones le serán hechas verdad. Tenemos que entender que es en el tiempo
de Dios que obtendremos lo solicitado, pero comprendiendo que Dios sabe lo que
nos conviene y lo que no. En el nombre de Cristo Jesús le bendigo! Alábale que El vive!!
Dios le ama y yo también…
Hasta el próximo tema.
Francisco Carballo
@frankcarballo
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