Para los seres humanos el
estado de ánimo es variante, sobre todo por la valoración que les damos a los
agentes externos, los cuales pueden influenciar de manera negativa o positiva. Cuando
las cosas o situaciones las vemos por mal camino, es donde reluce esta señora
denominada “Esperanza”, ella nos indica que todo mejorará, independientemente
de lo hechos que se estén viviendo en ese instante, la esperanza no se debe
perder, en Venezuela, decimos: “la esperanza es lo último que se pierde”, se
dice fácil, pero analizando este famoso dicho, quiere decir que podemos perder
todo, TODO, hasta la vida, pero la esperanza siempre será lo último en
perderse. Pero la esperanza no está
ligada a nuestras creencias religiosas, está ligada a la manera de cómo nuestra
mente nos motiva a tener mejor estado de ánimo, a ver mejor las cosas, esto
desde el punto de vista secular, sin embargo, cuando Dios nos hizo, nos dio
soplo de vida, es decir, nos dio su aliento, esto que quizás para muchos es
insignificante, en mi opinión, está cargada de innumerables virtudes, para mí,
la esperanza vino en esa acción de parte de Dios, de esta manera, cuando permitiéramos
dejarle entrar en nuestros corazones, la esperanza se ligaría estrechamente y fuertemente
a la certeza y por ende a la Fe, todo esto está tan relacionado, que sin Fe no
podemos agradar a Dios.
Continuando con lo
anteriormente expuesto acerca de la esperanza, podemos determinar que la
esperanza origina confianza, pero la confianza bien utilizada y fundamentada dará
su fruto, es la seguridad plena, en pocas palabras, el fruto de esa confianza será
la Fe. Quisiera analizáramos lo expresado por Isaías 40:31, donde dice: “Pero los que tienen su esperanza puesta
en el SEÑOR renovarán sus fuerzas”. Isaías nos muestra una manera
positiva de emplear a la esperanza, y es poniendo nuestra esperanza en Dios. Realmente
me encantaría leyera ese capítulo completo, es enriquecedor, nos da enseñanzas
acerca del consuelo de Dios para quienes le siguen, ciertamente es “motivador”.
En Jeremías 29:11, el Señor
nos dice: “Sé muy bien lo que tengo
planeado para ustedes, dice el SEÑOR, son planes para su bienestar, no para su
mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza”. Notemos como
claramente Dios desea darnos un mejor futuro y una esperanza, fíjese que Dios
no hablo se seguridad, o de certeza, hablo de esperanza, esto quiere decir que
para el Señor, la esperanza es como una semilla, cuando Dios empieza su
obra, su corazón se convierte en el
terreno, la palabra de Dios será el abono, el Espíritu Santo será quien are ese
terreno, pero es Jesús quien hará que ese fruto sea prospero y satisfactorio. Como
Dios es Dios, no es hombre para mentir, tampoco es hombre para cansarse, por
consiguiente, esta labor de querer hacer de usted un árbol frondoso y de raíz fuerte,
solo podrá ser posible si usted coloca su esperanza en Dios. Cuan maravilloso
es Dios, no me cansare en repetirlo!!!
Ciertamente la esperanza
tiene un enemigo, el cual es común, y ese también es capaz de colocar una
semilla en nuestro corazón, ni lo nombrare porque en Cristo Jesús ha sido
vencido, pero este indeseable es capaz de colocar la desesperación, esta puede
destruir todo lo que Dios ha edificado en nosotros si no estamos bien
cimentados , amarrados, atados en el Señor, en Hebreos 6:11se nos muestra más
claro: “Queremos que cada uno de ustedes
siga esforzándose así toda la vida hasta que vean completamente realizada su
esperanza”. Esto nos revela que nuestro esfuerzo en desear estar con Dios después
de esta vida terrenal, debe ser incansable, inagotable, de esta manera Dios nos
otorgará nuestra recompensa, nuestra fortaleza al estar colocada en el Señor,
el enemigo no podrá arrebatarnos ni derrumbar lo que ha sido construido. En Santiago 4:8 dice: “Acérquense a Dios y él se acercará a ustedes. Quiten el pecado de su
vida pecadores. Concentren su mente en Dios, ustedes que quieren seguir a Dios
y al mundo”. En pocas palabras, pongamos todas nuestras percepciones,
sentimientos, mente, corazón, ojos y alma en Dios, así veremos como nuestra
esperanza empezara a rendir sus frutos. Recuerde no vea lo mal que le va, lo
incomodo del camino, la oscuridad de su alrededor, ponga su esperanza en Dios,
hable, ore, clámele, alábale, créale, nos desmaye, y si acaso siente perder la
fuerzas, permita que el Señor se las renueva, Dios estará con usted, no lo desamparará.
El Señor le bendiga!
Dios le ama y yo también.
Hasta el próximo tema…
Francisco Carballo
@frankcarballo
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