sábado, 11 de mayo de 2013

Esperanza


Para los seres humanos el estado de ánimo es variante, sobre todo por la valoración que les damos a los agentes externos, los cuales pueden influenciar de manera negativa o positiva. Cuando las cosas o situaciones las vemos por mal camino, es donde reluce esta señora denominada “Esperanza”, ella nos indica que todo mejorará, independientemente de lo hechos que se estén viviendo en ese instante, la esperanza no se debe perder, en Venezuela, decimos: “la esperanza es lo último que se pierde”, se dice fácil, pero analizando este famoso dicho, quiere decir que podemos perder todo, TODO, hasta la vida, pero la esperanza siempre será lo último en perderse.  Pero la esperanza no está ligada a nuestras creencias religiosas, está ligada a la manera de cómo nuestra mente nos motiva a tener mejor estado de ánimo, a ver mejor las cosas, esto desde el punto de vista secular, sin embargo, cuando Dios nos hizo, nos dio soplo de vida, es decir, nos dio su aliento, esto que quizás para muchos es insignificante, en mi opinión, está cargada de innumerables virtudes, para mí, la esperanza vino en esa acción de parte de Dios, de esta manera, cuando permitiéramos dejarle entrar en nuestros corazones, la esperanza se ligaría estrechamente y fuertemente a la certeza y por ende a la Fe, todo esto está tan relacionado, que sin Fe no podemos agradar a Dios.
Continuando con lo anteriormente expuesto acerca de la esperanza, podemos determinar que la esperanza origina confianza, pero la confianza bien utilizada y fundamentada dará su fruto, es la seguridad plena, en pocas palabras, el fruto de esa confianza será la Fe. Quisiera analizáramos lo expresado por Isaías 40:31, donde dice: “Pero los que tienen su esperanza puesta en el SEÑOR renovarán sus fuerzas”. Isaías nos muestra una manera positiva de emplear a la esperanza, y es poniendo nuestra esperanza en Dios. Realmente me encantaría leyera ese capítulo completo, es enriquecedor, nos da enseñanzas acerca del consuelo de Dios para quienes le siguen, ciertamente es “motivador”.
En Jeremías 29:11, el Señor nos dice: “Sé muy bien lo que tengo planeado para ustedes, dice el SEÑOR, son planes para su bienestar, no para su mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza. Notemos como claramente Dios desea darnos un mejor futuro y una esperanza, fíjese que Dios no hablo se seguridad, o de certeza, hablo de esperanza, esto quiere decir que para el Señor, la esperanza es como una semilla, cuando Dios empieza su obra,  su corazón se convierte en el terreno, la palabra de Dios será el abono, el Espíritu Santo será quien are ese terreno, pero es Jesús quien hará que ese fruto sea prospero y satisfactorio. Como Dios es Dios, no es hombre para mentir, tampoco es hombre para cansarse, por consiguiente, esta labor de querer hacer de usted un árbol frondoso y de raíz fuerte, solo podrá ser posible si usted coloca su esperanza en Dios. Cuan maravilloso es Dios, no me cansare en repetirlo!!!
Ciertamente la esperanza tiene un enemigo, el cual es común, y ese también es capaz de colocar una semilla en nuestro corazón, ni lo nombrare porque en Cristo Jesús ha sido vencido, pero este indeseable es capaz de colocar la desesperación, esta puede destruir todo lo que Dios ha edificado en nosotros si no estamos bien cimentados , amarrados, atados en el Señor, en Hebreos 6:11se nos muestra más claro: “Queremos que cada uno de ustedes siga esforzándose así toda la vida hasta que vean completamente realizada su esperanza”. Esto nos revela que nuestro esfuerzo en desear estar con Dios después de esta vida terrenal, debe ser incansable, inagotable, de esta manera Dios nos otorgará nuestra recompensa, nuestra fortaleza al estar colocada en el Señor, el enemigo no podrá arrebatarnos ni derrumbar lo que ha sido construido.  En Santiago 4:8 dice: “Acérquense a Dios y él se acercará a ustedes. Quiten el pecado de su vida pecadores. Concentren su mente en Dios, ustedes que quieren seguir a Dios y al mundo”. En pocas palabras, pongamos todas nuestras percepciones, sentimientos, mente, corazón, ojos y alma en Dios, así veremos como nuestra esperanza empezara a rendir sus frutos. Recuerde no vea lo mal que le va, lo incomodo del camino, la oscuridad de su alrededor, ponga su esperanza en Dios, hable, ore, clámele, alábale, créale, nos desmaye, y si acaso siente perder la fuerzas, permita que el Señor se las renueva, Dios estará con usted, no lo desamparará. El Señor le bendiga!

Dios le ama y yo también.

Hasta el próximo tema…

Francisco Carballo
@frankcarballo

No hay comentarios.:

Publicar un comentario